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Morena, ¿Un Ayuntamiento Juarista?

La protección de los animales
forma parte esencial
de la moral y cultura
de los pueblos civilizados.
Benito Juárez

El llamado arte taurino,
está lleno de luces,
para ocultar los deseos criminales de todos,
criadores de toros de lidia,
empresarios y espectadores.
Mo Yan, Premio Nobel de Literatura 2012.

En la radiodifusora Cadena Raza de Morelia, 105.1 de FM, todos los días y a toda hora anuncian la “Fiesta de los Toros”, (¡qué despropósito o perversidad!), en el mal llamado “Palacio del Arte”, diseñado cual Plaza de Toros, destinada al cruento sacrificio de animales inocentes, para este 15 de septiembre, ofertando la entrada gratuita a niños menores de 10 años.

Toda esta propaganda, enfrente de las nuevas autoridades del H. Ayuntamiento, algunas de ellas humanistas, obradoristas y civilizadas. ¿Desconociendo que en correspondencia con un convenio firmado por México con El Fondo para las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), se aprobó la Ley para la Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (02/04/2016), que en su Art. 3° establece como principios rectores “A) El del interés superior de la infancia y E) El de tener una vida libre de violencia.” Ignorancia supina o indiferencia de los organizadores, los empresarios, los medios y las nuevas autoridades de la esperanza.

¡Ignorancia no!, puesto que Humberto Arroniz, secretario del Ayuntamiento recibió una llamada y un oficio de Rosa María de la Torre, ilustrando al funcionario sobre la aprobación de la Ley Estatal que prohíbe la entrada a las niñas y a los niños a la Fiesta Brava, los Gallos y la peleas de perros y lucha libre, menores de 13 años, una iniciativa del entonces diputado Daniel Moncada, de Movimiento Ciudadano, que presentó la iniciativa al H. Congreso del Estado de Michoacán, y que fue aprobada por unanimidad por los 34 diputados, pero a la que erráticamente le agregó en pequeñas letras una tan errática como ilegal leyenda: “Que su aplicación queda a criterio de los ayuntamientos de Michoacán”, y que fue presentada en febrero de 2016 y aprobada en mayo de 2016. Claro que esa tinta envenenada está por debajo de un Convenio Internacional con Unicef y una Ley Federal.

Una “Fiesta de los toros” ofertada gratuitamente a las niñas y los niños de Michoacán, para celebrar la Independencia de México (¿de qué y de quién?), que sucede justo en un momento en que ya los defensores de los derechos de las niñas, niños y adolescentes a una vida libre de violencias e impulsores de una cultura de paz, estuvieron manifestándose frente a la Casa de Transición del Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, para saber si va a cumplir sus promesas de campaña, desde 2006-2018, pues desde entonces le siguen para saber si con su gobierno va a terminar la lucha de la civilización contra la barbarie; si el presidente juarista va a terminar con el circo romano del siglo XXI, el tan mal disfrazado “arte taurino”.

María del Carmen Vázquez, investigadora de la UNAM, publica “¡Toros sí! ¡ Toros no! Del tiempo cuando Benito Juárez prohibió las Corridas de Toros”, Historia Mexicana, Colegio de México, vol. 63, julio-septiembre de 2013:171.203), a propósito del Decreto 6169, de noviembre 28 de 1869, en el que Benito Juárez, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, prohíbe las corridas de toros en la ciudad de México, vigente por 20 años. Un artículo en el que analiza el ambiente taurino y los sucesos políticos en la ciudad de México. La presencia del ejército francés, la llegada, estadía y fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo, el gobierno itinerante de Juárez y el triunfo político, forman el entramado de ese episodio, que se vivió con gran intensidad, en medio de un debate público que enfrentó a la civilización contra la barbarie, a la ilustración contra el maltrato a los animales.

Recordemos que en tiempos de Cicerón, estos dos polos se radicalizan. Los romanos, creadores del derecho, contradictoriamente, son también las peleas entre animales a muerte, al punto de que cuando se acabarse los animales del norte de África, ponen a luchar a muerte a los gladiadores, inventan la crucifixión, como el gran espectáculo del Coliseo Romano, el más exitoso del mundo antiguo (medieval, moderno y contemporáneo), como una forma de distraer de los asuntos de la ciudad a las masas, con pan y circo, que se mantiene hasta la actualidad, para disponer de los impuestos y el poder. Y el homo inhumanus ruge en los estadios y las plazas de todo el mundo mediterráneo, como una técnica imprescindible de gobernar. Sólo pervive el humanismo como la resistencia del libro frente al circo romano y todos los espectáculos cruentos, como una fuerza generadora de paz y sensatez, que los romanos cultos, escritores y lectores llamaron humanitas (Peter Sloterdijk, Normas para un parque humano, Siruela, 2000).

MORENA, ¿más de lo mismo? ¡No, por la historia que van a hacer!

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